A veces hay algo que decir, quizá importante, tu cerebro ordena las palabras antes de decirlas, les da armonía, lo ensayas mentalmente, piensas en que sería bueno decirlo ya, entonces la orden se da, de tu boca sale un inicio, y… un golpe las regresa, las detiene. Y que hacemos? Nos damos la vuelta, y cerramos los ojos, pensando en que de repente es mejor y que algún orden, extraño e incomprensible, nos ha echado una mano. Pero, y si no? Archivamos o re-intentamos?
2 comentarios:
me has dejado con esa duda extraña que percibo cuando encuentro una puerta cerrada en medio de un enorme parque. sabes qué hay detrás,lo puedes ver; incluso, se puede rodear la puerta... ¿por qué y para qué habría una puerta en el centro de un enorme parque?
otra dimensión.
Publicar un comentario