Tengo la poética enferma
Que me jala para todos lados,
Incapaz de comprender mis límites.
Pero voy sigilosamente,
Guiada por el sonido de un trasatlántico lejano.
viernes, 18 de junio de 2010
I
Esta noche no hay seres bailarines que vengan a animarle, /sal de casa, camina con la levedad más ingrata que hay, la de saberse incapaz/.
II
Quiso tocarla, pero hay que dejar las sombras. Las sombras no bailan.
III
Las estrellas amarillas no se pintan solas, hace falta el anochecer acompañado de un sublime. La curiosidad de los gatos. El trasatlántico ha partido.
Esta noche no hay seres bailarines que vengan a animarle, /sal de casa, camina con la levedad más ingrata que hay, la de saberse incapaz/.
II
Quiso tocarla, pero hay que dejar las sombras. Las sombras no bailan.
III
Las estrellas amarillas no se pintan solas, hace falta el anochecer acompañado de un sublime. La curiosidad de los gatos. El trasatlántico ha partido.
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