martes, 18 de mayo de 2010

Hole to feed


Escucho depeche. Siento que no aguantaré mucho la postura que tengo al escribir aquí, además tengo frío. No encuentro mi pijama. Pero es imposible dejar esto así.



Violencia, el mar.
El azul del mar, repartido,
En todo el tiempo que tenía para ti.
Aun no lo entierro.
Huele cerca, está cerca.
Come y se carcome, pero no se va.

Y ya me entregue totalmente.

La melodía de tu encuentro
Se declara de noche, te espero,
Sin amor.

Es hora de salar la tierra.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

imagino que la tierra está llena de demasiada sal... ya son muchos años de vida y no son suficientes los pañuelos.

Luciernaga dijo...

si, no son suficientes.