
La guerra del Zaratustra es una en la que se puede lograr de un instante lo eterno (como hace mucho me confirmo un amigo). Privilegio es participar en una de ellas, como ya he relatado en un post anterior. Mi privilegio es aun más constante. El gozar del instante de la eternidad, donde el tiempo no existe, es el presenciar la guerra. Ojos al medio de la batalla, privilegio total para malos días.
3 comentarios:
se visten igual? :D
Jajaja, si aveces coincidimos en los colores, nuestros guardarropas no guardan polos ni jeans amarillos, dorados o plateados. tampoco usamos lentejuelas.
el eterno retorno...
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