
Su compañia sobreprotectora era aveces indeseable. No saltes la cuerda Rosita que te vas a malograr los riñones, no te mojes hijita que te va a dar pleuresia, no comas helado mamita que te va a dar tos... aprendí entonces ya para cuando tenia 6 años casi todos los tipos de enfermedades que ella mencionaba y recordaba incesantemente.
Hoy, algunos años depues de dejar de vivir con ella, la extraño, y mucho, no me gusta verla ne la cama de hospital que le han dado, tampoco me gusta verla en silla de ruedas, pero si me gusta verla, me gusta verla y quiero hacerlo un poco más, quiza sólo un poco más.
2 comentarios:
pienso que a veces uno no dice lo que siente. esta, la opción de escribir, es una de las formas... se lo has mostrado a ella? yo sería feliz.
como dice Bunbury... Parasiempre,
no hay nada parasiempre
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