lunes, 12 de noviembre de 2007

despues de mucho


Discutiendo sobre cómo las artes son o no son necesarias, no podía dejar de tener a Beethoven de fondo, la sinfonía N 9, la que escribió estando sordo y con el mayor ataque de egocentrismo y frustración increíble, recordando como Dios lo había castigado por no tener el privilegio de escuchar su propia composición...

No se si estoy insatisfecha, y ya no sé si necesito escribir. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

uno solo escribe hasta donde puede, hasta donde el papel, la tinta y las ganas lo permiten... finalmente, uno siempre escribe: todo está dentro